Un discurso de boda nos puede caer del cielo como si nada. Y sabemos que una boda es algo maravilloso que nos puede pasar a lo largo de nuestra vida.
Ya sea la nuestra, la de nuestros familiares más cercanos o la de esos mejores amigos de toda la vida. Pero, a veces, esos momentos de alegría y de celebración también se llenan de orgullo. Y ese orgullo (o temor para más de uno y una) llega en el momento en que las invitaciones se reparten o en el que ese colega, esa hermana o esa prima tan allegada que se va a casar te convoca para «tomar un café». Sabes que ahí, hay gato encerrado. Sabes en ese mismo momento que tu rol en esa boda va a ser mayor de lo que imaginas. No serás un mero invitado, serás una de las personas que se sentará en esa fila con un cartel de ‘RESERVADO’.
Es ese momento: Leerás el discurso en la boda.
Ante todo, calma, mucha calma. Aquí, en Miope de Libro, y más concretamente en esta entrada, no solo te vamos a aconsejar cómo niquelar ese discurso de boda, sino que, además, te hacemos un seguimiento personalizado de éste.

Dinos tu rol, y te diremos quién eres
No terminas de ser dama de honor, o padrino, porque sabes que esa persona no serás tú, pero eres lo bastante relevante en la vida de la persona que se casa que sí te quiere activamente presente en ella. Tan presente que quiere que compartas esas anécdotas que os persiguen desde hace años, esas bromas internas que ahora las conocerán todo el resto o esa alegría por las pequeñas cosas que tantas veces habéis compartido.
¿No es ese uno de los mejores momentos de una boda? Al menos, para el resto de invitados e invitadas sí lo es (obviando todos aquellos en los que se involucre comida, evidentemente). Por eso, a continuación, te vamos a dar algunos consejos para bordar ese discurso y que le salten las lágrimas -de emoción y carcajadas- hasta a la Wedding Planner de la finca.
Puede que se de el caso de que ese discurso de boda lo hayas de compartir con otra persona. Con un mejor amigo o, por el contrario, con una persona que, lamentablemente, la conoces de un par de quedadas previas. ¡No pasa nada! Aquí tenemos solución para todo.
O, que el discurso no vaya dirigido al novio o novia, sino a la pareja en conjunto. ¡Eso no es ningún problema! No hay tanta diferencia en redactar y leer unas palabras para una o dos personas. Lo importante es tener en cuenta los siguientes matices que te presentamos.
Estos matices se basan en cuatro aspectos principales: la estructura del discurso; el tiempo de discurso; lo obligatorio; lo que es un ‘yes, yes, of course’; y lo que es un ‘No’ rotundo.
Poco a poco, a lo largo de esta entrada de blog iremos explicando detalladamente cada uno de los puntos a tratar. Y que no tenemos duda de que aplicarás en la siguiente boda que tengas, sea el rol que sea. Incluso si eres tú quien se casa 😉

Discurso de boda: Estructura y tiempo de un discurso
Comenzamos con la estructura. Como en todo, ha de haber un inicio, con una presentación breve de quién eres y tu relación con los novios y finaliza esta parte agradeciendo la asistencia de los invitados y las invitadas.
Después, pasa al meollo, a lo interesante. El cuerpo del asunto, donde los y las asistentes conocerán cómo es o cómo son las personas que hoy se casan. Cuenta ESA ANÉCDOTA.
¡Ojo!, valora si es muy picantona o muy escatológica. ¿Cuánta gente crees que se podrá escandalizar? ¿Cuántos menores de edad hay? Esa anécdota, ¿es apta para todos los públicos? Si no es así, cambia a la segunda más divertida, emotiva o tierna que tengáis.
Como ejemplos para anécdota te puedes encontrar con: La de la cómo os conocisteis. La de hace cuánto que os conocéis. La de cuánto tiempo pasáis juntos. Pasa de lo divertido a lo emotivo.
En resumen: Hacer el discurso es mostrar tu cariño y amor.
Ahora, llega al presente, cuenta cómo es esa persona que ye ha pedido que hagas su discurso, cuenta cómo es con la pareja que se va a casas, cuenta cómo es vuestro día a día. Y cierra con deseos de futuro para esa pareja que inicia su camino.
Ah, y una de las cosas más relevantes: Sé breve. Entre 2 y 5 minutos es lo ideal. Todo eso que te hemos enseñado, condénsalo, exprime todo tu potencial y realiza una buena sintaxis. Tranqui, que si se queda demasiado largo, aquí estamos para echarte un cable de manera más personalizada.

Lo que puede servir, y lo que mejor evitar
Lo que puede servir
Si ya hemos hablado de la estructura y el tiempo. Ahora hablamos de lo obligatorio. Por supuesto, mencionar a las dos personas que se casan, aunque tú tengas más relación con una de las dos, es importante saber que están las dos personas incluidas.
por otro lado, si tiene un compi de discurso. Es importante quedar previamente. Establecer esa estructura de la que ya hemos hablado y el tiempo (si no os han estipulado una horquilla temporal, como ya hemos visto anteriormente). Y decidir qué cuenta cada uno de las otras personas, cuáles son vuestras opiniones. Y, lo más importante: una introducción y un cierre en común.
Lo que es mejor evitar
No te pases con el humor. Unas risas siempre son agradables, pero demasiadas, cansan. Y, por descontado, sin faltarle al respeto.
Durante el discurso intenta buscar esos momentos de complicidad. Dirígete de manera emotiva a esa persona que te ha pedido el discurso, que hables por ella.
Así que, ya sabes. Con estos tips ya tienes para empezar a redactar un buen texto. Uno que seguro que no deja indiferente a nadie, ni siquiera, a la parte de gente que no conozcas. Con esto, te felicitarán por ese discurso.
